Descubre el Turismo del Vino en Castilla y León

Descubre el Turismo del Vino en Castilla y León

06Apr 2020

Castilla y León es líder nacional en Turismo Rural y trabaja intensamente en la internacionalización del sector. El enoturismo constituye un eje fundamental de esta promoción internacional.

El enoturismo o turismo del vino es una modalidad turística en creciente expansión en Castilla y León, ya que la región posee una oferta diversificada, creciente y de calidad.

Tiene como base las actividades vitivinícolas (bodegas visitables), gastronómicas y culturales, junto con una oferta de alojamientos y servicios directamente relacionados con el vino y su cultura (vinotecas, museos y espacios expositivos), además de una amplia gama de otras propuestas complementarias.

Castilla y León posee ocho rutas del vino certificadas por ACEVIN (Asociación de Ciudades Españolas del Vino) que convierten a la Comunidad Autónoma en la región española con más destinos enoturísticos de calidad. Las rutas del vino de Arlanza, Arribes, Cigales, el Bierzo, Ribera del Duero, Rueda, Sierra de Francia y Toro trabajan con empeño para conjugar el turismo con el paisaje, la gastronomía, el patrimonio, la historia, el deporte o las actividades de ocio.

Las buenas comunicaciones, la cercanía entre las rutas del vino y la familiaridad de la gente de esta tierra, convierten Castilla y León en un destino enoturístico de primera fila en España.

Gastronomía

El enoturismo y la gastronomía están muy unidos en Castilla y León. Actualmente, la gastronomía vive uno de sus mejores momentos, por el gran nivel profesional de sus cocineros, la excelencia y diversidad de la materia prima, la ubicación de los asadores, mesones y restaurantes, y la existencia de un abundante legado gastronómico.

La región es grande y diversa territorialmente y eso se plasma en la existencia de una despensa tan rica como variada y abundante, con un catálogo de más de 250 productos agroalimentarios, de los que más de medio centenar están reconocidos con alguna figura de calidad. Así encontramos formas comunes y diferentes de realizar la cocina tradicional. Hay platos y recetas extendidas por toda la geografía regional con sus matices, junto a otros exclusivos de cada provincia o comarca.

Patrimonio

Castilla y León es una comunidad histórica y cultural reconocida, que a lo largo de los siglos ha contribuido de modo decisivo a la formación de España y ha sido un importante nexo de unión entre Europa y América.

Castilla y León figura entre las regiones españolas con más bienes culturales, y muchos de ellos están relacionados con el vino y su historia. El vino ha estado muy vinculado a los romanos que poblaron estas tierras, aunque anteriormente ya hay vestigios vacceos.

Por Castilla y León han pasado multitud de culturas que han desajo sus huellas en diferentes bienes, pero sin duda los monumentos más representativos son los castillos, a cuya abundancia obedece el nombre de Castilla.

En la Edad Media, los monasterios fueron lugares donde se elaboraba vino, que era consumido también en abundancia por nobles y monarcas. Posteriormente, el pueblo también comenzó a elaborarlo en bodegas tradicionales, auténticas joyas que aún se conservan formando impresionantes laberintos subterráneos.

Para disfrutar del enoturismo y del patrimonio cultural, se dispone de miles de plazas de alojamiento, muchas de ellas situadas en viviendas con gran valor de arquitectura popular, que ofrecen al turista motivos para disfrutar de una completa experiencia enoturística. Además, en el turismo rural existe un club de calidad, las Posadas Reales, situadas en edificios históricos que han pasado un riguroso control de calidad, apostando por la comodidad y el bienestar del cliente.

Naturaleza

Castilla y León posee una gran riqueza paisajística natural, protegida dentro de la Red de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León. Los viñedos conforman un bonito paisaje complementando a pinares, bosques o montes.

La protección, el cuidado y la puesta en valor de las vides resultan fundamentales para que el turista conozca la importancia que tiene la tierra en la elaboración de los vinos y en la belleza del paisaje. El viñedo cambia en cada estación del año ofreciendo imágenes pintorescas y atractivas.

El río Duero y sus afluentes permiten al turista atravesar espacios naturales creados por la acción natural de su curso y convertidos en reservas medioambientales y faunísticas de gran importancia.

La naturaleza y el paisaje aportan, además, unas actividades complementarias muy interesantes para el enoturismo, como son el turismo activo y el turismo deportivo, que permiten disfrutar del contacto con la naturaleza de un modo más dinámico, realizando actividades al aire libre como senderismo, trekking, paseos en bicicleta, rutas ecuestres, avistamiento de aves o incluso osos como en Bierzo, piragüísmo...

Además el enoturismo se complementa también con el turismo de salud y bienestar gracias a los diversos balnearios y alojamientos con spa, cuyos tratamientos van encaminados a curar enfermedades, pero también a disfrutar de la parte lúdica y de ocio proporcionada por el agua y por diversos tratamientos entre los que destaca la vinoterapia.

¿A qué estás esperando para aventurarte en esta agradable experiencia que nos propone Castilla y León? ¡Grandes encantos de España!